Síntomas
Manchas amarillentas o verde pálido que progresan a áreas con aspecto blanco y pulverulento. Las hojas pueden secarse prematuramente y perder capacidad fotosintética.
Enfermedad fúngica reconocible por manchas claras y crecimiento polvoriento sobre el follaje.

Manchas amarillentas o verde pálido que progresan a áreas con aspecto blanco y pulverulento. Las hojas pueden secarse prematuramente y perder capacidad fotosintética.
El polvillo blanco o grisáceo sobre hojas y brotes es la señal principal, aunque algunas especies que afectan solanáceas pueden mostrar más síntomas amarillos en la cara superior y crecimiento discreto en el envés.
Temperaturas templadas a cálidas, follaje denso, ventilación deficiente y humedad ambiental suficiente. A diferencia de otros hongos, no siempre necesita agua libre sobre la hoja.
Favorecer aireación, evitar exceso de nitrógeno, retirar hojas muy afectadas, mantener plantas equilibradas y utilizar variedades con resistencia cuando estén disponibles.
Detectar temprano, retirar focos y aplicar productos preventivos o curativos registrados para el cultivo, cuidando cobertura y rotación de modos de acción.
Revisar hojas bajas y sectores con poca circulación de aire. Evitar aplicaciones de azufre bajo temperaturas que puedan causar fitotoxicidad y seguir siempre la etiqueta.