PRODUCTOS · QUILLOTA

Ají Habanero

El ají habanero destaca por su aroma frutal y su picor intenso. Es un cultivo exigente en temperatura y manejo, por lo que en Quillota resulta especialmente importante aprovechar los períodos cálidos y proteger las plantas frente al frío.

Ají Habanero

¿Por qué lo cultivamos?

Su sabor, aroma y valor gastronómico lo convierten en un producto diferenciado. Las condiciones cálidas de primavera y verano en Quillota favorecen su crecimiento, mientras que el cultivo protegido ayuda a moderar las bajas temperaturas y prolongar el ciclo.

Características

Pertenece al grupo Capsicum chinense. Presenta crecimiento ramificado, floración sucesiva y frutos de maduración escalonada. Requiere un ciclo más largo que otros ajíes y responde mejor cuando no sufre estrés por frío o falta de agua.

¿Qué condiciones necesita?

Necesita calor, buena luminosidad, suelo drenante y riego regular. Las temperaturas bajas ralentizan el crecimiento y pueden reducir floración y cuaja; el exceso de humedad y la mala ventilación favorecen problemas sanitarios.

¿Cómo es el fruto?

Suele ser pequeño, de paredes delgadas y forma acampanada o de linterna. Cambia de verde a naranja, rojo u otros colores según la variedad y concentra gran parte de su picor en la placenta interna.

Ventajas

Aporta aroma, intensidad y carácter a salsas, encurtidos y productos procesados. Su alto valor por unidad de peso y su identidad culinaria permiten diferenciarlo de ajíes de picor más suave.

Recomendaciones

Manipular con guantes y evitar tocar ojos o rostro. Para conservar aroma y firmeza, cosechar frutos sanos, mantenerlos secos y reducir la exposición prolongada a calor directo después de la recolección.

Importante: Contenido informativo general. Las decisiones de manejo deben ajustarse a la variedad, el sistema productivo y las condiciones reales del predio.